¿Si una mujer gobernara el mundo sería esté más pacífico?

Nada nos asegura de que si una mujer gobernara todo el mundo esté sería más pacífico. Poniendo el ejemplo de Hillary Clinton quien perdió las pasadas elecciones presidenciales en Estados Unidos, nos podemos dar cuenta que ella ha tenido a cargo importantes puestos políticos donde sus acciones no necesariamente dan como resultado un mejor comportamiento para el mundo en general. Así muchas mujeres más, en base a sus comportamientos no nos asegura un mundo más pacífico, claro hay mujeres que sí, pero como también existen hombres pacíficos.
El género no implica paz mundial, no implica que uno puede más que otro. Actualmente en la política mundial existen candidatas a las presidencia, mujeres que tienen una gran representación en la gobernanza local, nacional o internaional; un claro ejemplo es la candidata a la presidencia de un país importante como Estados Unidos, esto quiere decir que el género femenino tiene las capacidades para ocupar estos cargos y ha obtenido un rol importante en la política como lo dice Fukuyama. La mujer necesita estar más envuelta en política global, ya que no existe la menor duda de que son capaces de defender los intereses de una nación, tal y como lo lleva a cabo un hombre.
Clinton puede o pudo haber tenido un buen o mal papel en su política si hubiese sido presidenta., esto nos genera incertidumbre pero el hecho de llegar a ese puesto fue un logro, en ese momento se vio una equidad, una igualdad por dos candidatos a presidencia con fuerte apoyo por parte de la sociedad. Esto no nos asegura que una mujer no actúe en la política obrando bien o mal, por ejemplo, el caso de la presidenta Park de Corea del Sur , un país en donde la corrupción no es tolerable y que por cierta causa fue arrestada,con esto demuestro que cualquier género tiende a obrar según su interés .
Estos ejemplos nos muestran que elegir una mujer por el simple hecho de ser mujer para igualar la representación de géneros dentro de la esfera gubernamental puede ser un arma de dos filos, debido a que se tiene que tomar en cuenta la capacidad de liderazgo individual más que la del género en conjunto, si bien ha habido mujeres en el poder que han logrado grandes cosas para su país y son consideradas iconos tanto del feminismo como de la política mundial, también ha habido casos a lo largo de la historia donde una mujer gobernante ha supuesto la caída de su sociedad (así como lo ha habido hombres pero el sujeto de estudio aquí son las mujeres).
Para dar luz a esto podemos comparar 2 ejemplos históricos importantes: La reina Gorgo de Esparta y Cleopatra de Egipto, la primera olvidada prácticamente por la historia y sin presencia en en la evidencia histórica que soporte las teorías de género. La segunda un icono del feminismo del siglo XX de la cual se ha tratado de borrar todos sus males y defectos.
En primera instancia La Reina Gorgo se dio a la tarea de enfrentar al senado espartano cuando el rey Leónidas y sus 300 marcharon hacia las termópilas para detener el avance persa, durante 3 días Gorgo se dedicó a apelar al senado para que mandaran tropas de apoyo, consiguiendo finalmente con las noticias de la muerte del rey, sin mencionar que durante la batalla de Salamis fue ella quien comandó personalmente los navíos espartanos enviados para relevar las tropas atenienses, este es un gran ejemplo de cómo una mujer puede gobernar correctamente y desenvolverse en “un mundo de hombres” como igual.
Por otro lado tenemos a Cleopatra, que por razones desconocidas es alabada como un santo feminista, durante el corto reinado de Cleopatra, Egipto sufrió una decadencia nunca vista en la historia pues Cleopatra estaba más preocupada por ser aceptada por la élite romana que por su pueblo, esto a su vez llevó a la caída definitiva de Egipto cuando provocó indirectamente una guerra entre el futuro emperador Augusto y su amigo Marco Antonio, finalmente quitándose la vida cuando Augusto derrotó a su rival en la batalla de Actium por miedo a las represalias del futuro emperador romano.
Con esto podemos ver de primera mano cómo el liderazgo, el pacifismo y demás cualidades que son asociadas con un sexo o otro no fungen como carácter monolítico de una de las 2 partes sino de la persona individual. Finalmente no podemos asegurar que la política mundial en manos del género femenino sea mas pacifica.





